Diseño de sonrisa

Las carillas dentales son delgadas capas de material dental que se utilizan para mejorar la apariencia de los dientes. Existen
dos métodos principales para colocar carillas: el método directo y el método indirecto. A continuación, se describen ambos métodos:

Método Directo:

En el método directo, las carillas se fabrican y aplican directamente sobre los dientes en el consultorio dental. Estas carillas se
componen típicamente de resinas compuestas de alta estética, que son materiales de restauración dental que se pueden modelar y endurecer
en el lugar. El proceso generalmente implica las siguientes etapas:

Preparación mínima del diente: El dentista puede hacer una preparación mínima de la superficie del diente para crear un lugar adecuado
para la adhesión de la carilla. A menudo, esto implica la eliminación de una pequeña cantidad de esmalte dental.

Selección del color: Se selecciona el color de la resina compuesta que coincida con el tono de los dientes naturales del paciente.

Aplicación de la resina: El dentista aplica y modela la resina compuesta directamente sobre el diente, esculpiéndola para que coincida
con la forma y la estética deseadas.

Curado: La resina se endurece con luz ultravioleta o láser, y luego se pule para lograr un aspecto natural.

El método directo es más rápido y generalmente menos costoso que el método indirecto, pero las carillas de resina compuesta pueden ser menos
duraderas que las carillas cerámicas.

Método Indirecto:

En el método indirecto, las carillas se fabrican en un laboratorio dental fuera del consultorio del dentista y luego se colocan en una fecha posterior.
Estas carillas pueden estar hechas de cerámica o porcelana, materiales que son conocidos por su durabilidad y apariencia natural. El proceso implica las
siguientes etapas:

Preparación de los dientes: El dentista prepara los dientes al eliminar una fina capa de esmalte. Luego, toma impresiones de los dientes preparados.

Laboratorio dental: Las impresiones se envían al laboratorio dental, donde se fabrican las carillas personalizadas según las especificaciones del dentista y
las preferencias del paciente.

Colocación: Una vez que las carillas están listas, se colocan en una cita posterior. El dentista las adhiere permanentemente a los dientes con adhesivos
dentales especiales y las ajusta para lograr la forma y la estética deseadas.

El método indirecto suele requerir más tiempo y esfuerzo, así como un mayor costo inicial debido a la fabricación en el laboratorio. Sin embargo, las carillas
cerámicas o de porcelana tienden a ser más resistentes y duraderas que las de resina compuesta y pueden ofrecer resultados estéticos excepcionales.